Capítulo de Caballeros Penitentes de Cristo Redentor - Toledo

Mes: octubre 2016

La Flagelación

La Flagelación (11)

Roberto Jiménez Silva

(Jn. 19, 1)

No satisfechos los brutales verdugos con tan salvaje tortura, envolvieron a Cristo Redentor con un ropón de color púrpura, y uniendo a la burla la barbarie y la más refinada maldad le golpeaban con una caña en la cabeza, y clavando en tierra la rodilla le decían: Salve, Rey de los Judíos. Y le daban bofetadas. (Jn. 19, 3)

Esto era una deshonrosa caricatura de los ritos que se empleaban en las poblaciones orientales para la coronación de sus reyes. Comentando la del Califa Motawakil, afirma el historiador árabe Abulfeda que, “le pusieron en los hombros el manto real, y la corona en la cabeza, y que besándole el consagrante, le decían: salud, oh Príncipe de los creyentes”. Es más… En Persia y Babilonia se celebraban cada año unos festejos que duraban cinco días; en el último se representaba con un malhechor la misma burla sangrienta que los judíos hicieron al Señor, y después le sacaban fuera de la ciudad, le azotaban y quemaban vivo. Leer más

La túnica de Nuestro Señor (10)

LA TÚNICA DE NUESTRO SEÑOR

Roberto Jiménez Silva

¿Qué fue de esta vestidura?

Se sabe que los hebreos llevaban en tiempos de Jesucristo dos vestidos exteriores, uno el chetonet (túnica entre los romanos,) y otro que iba por encima de ella y que era una especie de manto o capa; la primera se hacía de lino o algodón, tenía mangas largas y anchas, llegaba por debajo de las rodillas y se ataba por medio de un ceñidor o cinturón. La capa por su parte, era un pedazo de tela cuadrado que se llevaba sobre el hombro y cuyo color era generalmente blanco o púrpura.

E aquí el reparto de los vestidos según el Evangelio de San Juan (Jn. 19, 23-24): Los soldados, después que crucificaron a Jesús, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo. Por eso se dijeron: <>. Para que se cumpliera la Escritura: “Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica”. Y esto es lo que hicieron los soldados. Leer más

El Cáliz de la Última Cena

El Cáliz de la Última Cena (9)

Roberto Jiménez Silva

¿Qué sabemos sobre esta reliquia?

Esta sagrada reliquia en la que Cristo Redentor convirtió el vino en su sangre la noche de la última cena en el cenáculo de Sión, ha merecido la veneración de los cristianos desde los primeros siglos de la Iglesia, pasando de unos a otros, hasta que en el año 1424 llegó a la Santa Iglesia Metropolitana de Valencia, donde se conserva.

Es de piedra ágata cornerina oriental, matizada con visos de diferentes colores, y está adornada con perlas y piedras preciosas incrustadas en oro. Leer más

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies ACEPTAR

Aviso de cookies